Los NFT o ‘tokens’ no fungibles son activos digitales únicos que no se pueden cambiar entre sí, ya que no hay dos iguales. Todo aquello que puede representarse digitalmente tiene el potencial de convertirse en un NFT: de un tuit a un meme pasando por una obra de arte. La criptografía de los ‘tokens’ permite acreditar que el propietario es el único poseedor de la pieza original. De esta manera se simula el valor de un activo físico representado ya sea por una firma o ciertas características que lo definen y le dan valor sentimental al arte físico y a veces, bastante abstracto.

Los NFT´s permiten asociar a cualquier activo virtual un certificado de autenticidad, que a muchos les parecerá absurdo, pero los beneficios para los participantes podría significar salvar su arte. Hay sitios web que facilitan el proceso de creación de un NFT para tu arte: opensea.io es el mejor ejemplo ya que te permite entrar a este mercado solamente teniendo disponible tu propio activo, es decir, el registro es completamente gratis.

Se utiliza para la validación de estos tokens, la misma tecnología criptográfica de las criptomonedas, es decir, Blockchain, lo que permite que estas grandes redes creadas por múltiples computadoras conectadas entre sí, validen y den seguridad de toda transacción en la red, sin necesidad de la intervención de una entidad tercera.

Las ventajas de esto es que no es necesario ser un programador para poder crear un NFT, cómo mencionamos anteriormente, existen ya sitios que te facilitan el proceso, de esta manera sólo necesitamos entender un poco sobre cómo funciona la tecnología Blockchain para poder acceder a sus beneficios.

Las desventajas varían pero la más importante es la huella que esta tecnología deja en el medio ambiente mientras permanece activa, hay que saberlo apreciar y estar preparados para sus consecuencias.

https://youtu.be/XhBwgLOfUsQ